VAS EN TIEMPO

Perfecto. Tu cuerpo está respondiendo.

Si ya notas algo a estas alturas, vas por delante de la media. Te cuento qué viene ahora y cómo consolidarlo.

ES MÁS COMÚN DE LO QUE PARECE

Que aún no notes nada es normal.

No significa que no esté funcionando. Te doy los plazos reales, dónde mirar exactamente y qué puede estar frenándolo.

LO QUE SIRVE EN CUALQUIER CASO

Tus primeras semanas, explicadas.

Plazos reales, dónde mirar para ver los cambios y los tres errores que hacen que tarde más.

Qué esperar, semana a semana

Sacado de lo que nos cuentan las clientas. Cada cuerpo va a su ritmo, así que tómalo como orientación y no como reloj.

Días 1 a 5ESTÁS AQUÍ

Lo normal es no notar nada todavía. Una minoría empieza a notar menos pesadez después de comer. Si eres de esas, vas adelantada.

Semana 2ESTÁS AQUÍ

Aquí es donde empieza la mayoría. Casi siempre por lo mismo: la barriga menos hinchada por la tarde y digestiones más ligeras.

Semana 3

Lo que antes pasaba algunos días empieza a ser lo habitual. También suele notarse más regularidad.

Semana 4 en adelante

El efecto se estabiliza. A partir de aquí lo importante es no dejarlo: en cuanto se corta la constancia, se vuelve atrás.

Dónde mirar para ver los cambios

Esto es lo que más gente se salta, y por eso mucha piensa que no le está funcionando cuando sí.

El pantalón, no la báscula

Lo primero que cambia casi siempre es la hinchazón después de comer, no el peso. Compara cómo te queda el pantalón a las siete de la tarde con cómo te quedaba hace dos semanas.

La tarde, no la mañana

La hinchazón se acumula a lo largo del día. Por la mañana casi todo el mundo está bien, así que la comparación honesta es de tarde a tarde.

Semana contra semana

Día a día no vas a ver nada, y de ahí viene casi toda la frustración. El cambio se aprecia comparando una semana con otra.

Los tres errores que más veo

Si algo te está frenando, casi seguro es uno de estos.

1. Tomarlas a horas distintas cada día

Es el más común con diferencia. Ponlas antes de la comida principal y siempre a la misma hora. La constancia importa más que la cantidad.

2. Saltarse días sueltos

Un día perdido no arruina nada, pero tres o cuatro al mes sí retrasan el efecto. Déjalas a la vista, junto al café o donde vayas a verlas.

3. Dejarlo en la semana 2

Es justo el punto donde la mayoría empieza a notar cosas. Quien lo deja antes, lo deja a las puertas.

Gracias por decírmelo. Me sirve más de lo que parece: con lo que me contáis voy afinando lo que le escribo a la siguiente.

Si vas notando cosas, lo único que te pido es que no lo dejes ahora. Es cuando más gente se relaja y es justo cuando toca consolidar.

Te escribo en un par de días con lo siguiente. Y si quieres contarme qué has notado exactamente, respóndeme al email. Lo leo yo.

Susana

Gracias por decírmelo, en serio. La mayoría no lo dice y simplemente lo deja, y así no puedo ayudar a nadie.

Dale las tres semanas completas con lo de arriba corregido. Si llegado ese punto sigues sin notar nada, respóndeme al email y lo miramos tú y yo, caso por caso.

Te escribo en un par de días con lo siguiente.

Susana

Esto es lo que le mando a todo el mundo estas primeras semanas, estés donde estés.

Si en algún momento quieres contarme qué tal te va — lo notes o no lo notes — respóndeme al email. Lo leo yo, tarde lo que tarde.

Susana